martes, 22 de abril de 2008

Gira que gira, gira la vida, y vuelta a empezar


Encaramarme a la cima,

o rebotar hacia abajo,

pero siempre sonriente,

y sudándome el carajo.





Foto: Mi maravillosa bola de contact, que una vez fuera de su funda, no puedo dejar de mirar.

Estilo: hoy estoy así. Una vez releido, me recuerda (salvando las diferencias, claro está) a un poema de una antología del año 80 de la nueva poesía onubense que me prestó un amigo, y en la cual había un poema que decía:

muy punki

muy punki

muy punki,

pero te llamas Teresa.

1 comentario:

LEIRE dijo...

Siempre quise tener una bola de cristal para sentirme una bruja de verdad.

GIRA LA VIDA Y VUELVE A GIRAR, y asi pasado el tiempo nos volvemos a encontrar

Besos de terciopelo