miércoles, 21 de enero de 2009

Don dinero

Dice Paco Ibañez antes de empezar esta canción en el Olimpia, París, que está escrita por el Arcipreste de Hita (primera mitad del S.XIV), pero que parece escrita hoy mismo (1969 para él). Coincido.




Hace mucho el dinero, mucho se le ha de amar;
Al torpe hace discreto, hombre de respetar,
hace correr al cojo al mudo le hace hablar;
el que no tiene manos bien lo quiere tomar.

También al hombre necio y rudo labrador
dineros le convierten en hidalgo doctor;
Cuanto más rico es uno, más grande es su valor,
quien no tiene dinero no es de sí señor.

Y si tienes dinero tendrás consolación,
placeres y alegrías y del Papa ración,
comprarás Paraíso, ganarás la salvación:
donde hay mucho dinero hay mucha bendición.

El crea los priores, los obispos, los abades,
arzobispos, doctores, patriarcas, potestades
a los clérigos necios da muchas dignidades,
de verdad hace mentiras, de mentiras hace verdades.

El hace muchos clérigos y mucho ordenados,
muchos monjes y monjas, religiosos sagrados,
el dinero les da por bien examinados,
a los pobres les dicen que no son ilustrados.

Yo he visto a muchos curas en sus predicaciones,
despreciar el dinero, también sus tentaciones,
pero, al fin, por dinero otorgan los perdones,
absuelven los ayunos y ofrecen oraciones.

Dicen frailes y clérigos que aman a Dios servir,
más si huelen que el rico está para morir,
y oyen que su dinero empieza a retiñir,
por quién ha de cogerlo empiezan a reñir.

En resumen lo digo, entiéndelo mejor,
el dinero es del mundo el gran agitador,
hace señor al siervo y siervo hace al señor,
toda cosa del siglo se hace por su amor. 

                    Arcipreste de Hita



Otra adaptación, esta vez de Quevedo, sobre el mismo tema. Grande Paco.



Y la original:


Madre, yo al oro me humillo, 
Él es mi amante y mi amado, 
Pues de puro enamorado 
Anda continuo amarillo. 
Que pues doblón o sencillo 
Hace todo cuanto quiero, 
Poderoso caballero 
Es don Dinero.

Nace en las Indias honrado, 
Donde el mundo le acompaña; 
Viene a morir en España, 
Y es en Génova enterrado. 
Y pues quien le trae al lado 
Es hermoso, aunque sea fiero, 
Poderoso caballero 
Es don Dinero.

Son sus padres principales, 
Y es de nobles descendiente, 
Porque en las venas de Oriente 
Todas las sangres son Reales. 
Y pues es quien hace iguales 
Al rico y al pordiosero, 
Poderoso caballero 
Es don Dinero.

¿A quién no le maravilla 
Ver en su gloria, sin tasa, 
Que es lo más ruin de su casa 
Doña Blanca de Castilla? 
Mas pues que su fuerza humilla 
Al cobarde y al guerrero, 
Poderoso caballero 
Es don Dinero.

Es tanta su majestad, 
Aunque son sus duelos hartos, 
Que aun con estar hecho cuartos 
No pierde su calidad. 
Pero pues da autoridad 
Al gañán y al jornalero, 
Poderoso caballero 
Es don Dinero.

Más valen en cualquier tierra 
(Mirad si es harto sagaz) 
Sus escudos en la paz 
Que rodelas en la guerra. 
Pues al natural destierra 
Y hace propio al forastero, 
Poderoso caballero 
Es don Dinero.


Y una última letrilla satírica de Quevedo también adaptada:

Tan pequeño... tan grande...


Hoy, la fina cáscara que encierra mis miserias y mis fantasmas se quiebra con el silencio de la noche y la lúgubre caravana de mis pensamientos, permitiéndoles brotar libremente. Revolotean entonces sobre mi cabeza, provocando un estruendo dificilmente soportable por mi conciencia. Es el momento de la angustia, de lo que se dejó de hacer o sin lugar a dudas se hizo mal. Es el momento de arrepentirse, de retractarse en la vigilia, de dudar de las convicciones.                        

Y entonces ella, como si oliese mi desasosiego, envuelta en un manto de ternura y con una suavidad en su mano que envidiarían un millón de plumas, vuelve, por un instante, del profundo mundo de los sueños y posa su brazo en mi costado. 

Vuelve la paz. Vuelvo a sentirme capaz de todo. Vuelvo a reinar sobre mis fantasmas y a reirme de mis miserias. Suspiro aliviado. 

Mañana no recordará nada, quizá ni siquiera ahora sea consciente, y aunque lo fuese yo no sabría que palabras elegir para agradecer ese gesto, que es tan pequeño, pero tan grande. 

Le debo cordura, dulzura y un sueño.

martes, 13 de enero de 2009

Andres Rabalo, "El Roto"






 

Siempre crítico.

Siempre comprometido.

Se esté de acuerdo o no con sus ideas, es cuanto menos admirable contemplar su carrera.

domingo, 11 de enero de 2009

I Profecia



Contemplarás tus defectos reflejados en palabras ajenas,
y te reconocerás en la inconfundible figura que los sustenta.
Y habrás de sufrir mil agujas clavadas por cada uno de ellos.

Sabrás que son tuyos por la ausencia de oxígeno en el pecho cada vez que uno es nombrado.


.

martes, 6 de enero de 2009



Los miro a ellos.

Miro a la navidad.

Los miro a ellos.

Miro a la navidad.

Los miro a ellos.

Miro a la navidad.

Los miro a ellos.

Miro a la navidad.

Los miro a ellos.



Tengo ganas de vomitar.


.

domingo, 4 de enero de 2009

Me faltas


Me faltas al despertar, 

En la brisa, 

Me faltas bajando la escalera,

 En los ojos de la gente,

En el amarillo de la cerveza,

En los agujeros de las aceitunas,

En el paso del tiempo,

Me faltas preocupada,

Risueña,

Encolerizada,

Ilusionada,

Tierna y pequeña,

Me faltas en cada latido,

En cada buche,

En cada sonido.

Me faltas ahora…

jueves, 1 de enero de 2009

¡A LA VOZ DE YA!



Acabas de nacer.

 

Bienvenido al mundo.

 

Acabas de ser asociado a unos valores etnogeográficos y culturales identificativos. 

 

Las fiestas, la gastronomía o un género musical darán identidad a tu persona, y todos dirán que tu eres esos elementos. Si bailas esa música o te regocijas con esa comida será sin duda cuestión de genética. Nadie dirá que has nacido en esos patrones.

 

Habrá, por supuesto, que añadir un marco geográfico a tu cultura. ¡No cualquiera tendrá el derecho a identificarse con cualquier sitio!. Las lineas de dicho marco vendrán marcadas por tus antecesores no tan lejanos y te las venderán a tí como existentes desde que el mundo es mundo.Esto es así desde hace mucho tiempo. Ásúmelo rápido, porque tu también serás encargado de venderlas dentro de no tanto tiempo. Existe la posibilidad de que a lo largo (o a lo corto) de tu vida te llamen para defender estas líneas ancestrales y entonces no podrás negarte, pues como ya sabes ellas están ahí desde siempre y son parte de tí. Representan todo lo que amas y todo lo que eres, así que más te valdrá defenderlas.

 

Para poner la guinda al pastel, añadirás unos cuantos elementos aglutinadores, también por supuesto más antiguos que el viento. En este capítulo habrás de tener en cuenta banderas (¡cuan exultante resulta la contemplación de sus colores!), himnos o selecciones de futbol. Todo vale, pero recuerda; estos elementos solo resultan bellos si son los tuyos. Si fueran otros habrán de resultarte repugnantes y feos.

 

Sobretodo ni se te ocurra establecer tus límites en cuanto al mundo que puedas abarcar para amar, como familia o amigos (no importa de donde) pues ello iría en contradicción de todo lo anterior y no queremos nadar contracorriente.

 

Acabas de nacer.

 

Wellcome to the jungle.





Imagen: El nacimiento de un nuevo hombre, Dalí, Barcelona. 

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