martes, 20 de mayo de 2008

AZAHAR Vs JACARANDA






Ya lo decía Miguel Hernandez hablando del Azahar:

Frontera de lo puro, flor y fría.
Tu blancor de seis filos, complemento,
en el principal mundo, de tu aliento,
en un mundo resume un mediodía.
Astrólogo el ramaje en demasía,
de verde resultó jamás exento.
Ártica flor al sur: es necesario
tu desliz al buen curso del canario.



Siempre se ha dicho que el Azahar es la flor de Sevilla. Es indudable que el despuntar de la primavera trae a esta ciudad de los brazos de esas pequeñas señoritas albinas, un elegante aroma, muy característico y sentido, sello propio de la urbe.

Peeeeeeero (casi siempre hay un pero) resulta que este año he descubierto una flor, que supongo que ha estado siempre, pero en la que nunca había reparado. Me imagino que debe ser algo parecido a cuando llegas a los dieciocho años y alguno de tus amigos se compra un coche, y de repente parece que la ciudad está toda llena de ese mismo modelo de coche. Cuestión de percepción, supongo.

La flor en cuestión es la de la Jacaranda, su color... ¿malva? (los hombres vemos el mundo en 16 colores) y al caer, deja un manto de este mismo color en todo el suelo. Nunca me había fijado, pero puedo asegurar que Sevilla está repleta de ellas y que ha sido un bonito descubrimiento.








"Nunca dejes de ser turista en tu propia tierra".



Foto azahar: Made in google
Fotos jacarandas: Hechas con el movil (calidad cutre) en la puerta del Pabellon Real, donde trabajo.

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